El escudo de la Real, Venerable, Antigua e Ilustre Archicofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y la Cruz de Santa Elena “El Paso” es mucho más que un símbolo gráfico; es un compendio de nuestra historia, que se remonta a su fundación en 1587. Como uno de los emblemas más antiguos de Baeza, cada uno de sus trazos encierra una profunda carga devocional y heráldica.
El diseño del escudo, de corte eclesiástico y tradicionalmente ovalado, articula los pilares de nuestra fe y nuestros orígenes:
La Cruz de Santa Elena: Elemento central y distintivo de nuestra hermandad. En ocasiones representada en color verde, evoca nuestra antigua vinculación con las Cofradías de la Vera-Cruz y el hallazgo de la Santa Cruz.
Identidad Cristocéntrica: El escudo a menudo integra el monograma JHS (Jesús Hombre Salvador), recordándonos que el centro de nuestra devoción es Nuestro Padre Jesús Nazareno.
Herencia Carmelitana: Debido a nuestras raíces fundacionales, el escudo incorpora elementos que rinden homenaje a la Orden del Carmen, entrelazando la pasión de Cristo con la espiritualidad carmelita.
Al ser una corporación que ostenta el título de "Real", el escudo aparece frecuentemente timbrado con la Corona Real, símbolo de nuestra antigüedad y del reconocimiento histórico de la Archicofradía. Suele aparecer rodeado de ricos bordados decorativos, propios de la estética de nuestros enseres procesionales.
Este escudo es el que guía nuestros pasos cada Viernes Santo. Podréis encontrarlo:
Bordado en oro sobre el Bacalao (estandarte principal) con fondo morado.
En las medallas que portan con orgullo nuestros hermanos.
Presidiendo los principales enseres y elementos de bordado de la cofradía.
"Un emblema que, desde el siglo XVI, representa el caminar de una ciudad entera tras los pasos del Nazareno."
El hábito de la Real, Venerable, Antigua e Ilustre Archicofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y la Cruz de Santa Elena, conocido popularmente como “El Paso”, es una de las señas de identidad más potentes de la mañana del Viernes Santo baezano. Con raíces carmelitanas que se hunden en el año 1587, vestir este hábito es perpetuar una tradición de siglos.
Nuestra túnica no es solo un atuendo, es un símbolo de penitencia que mantiene el "sabor" de la antigüedad:
Túnica y Color: Los nazarenos visten túnica de color marrón carmelita, en clara alusión a nuestros orígenes fundacionales. Se complementa con un escapulario de terciopelo morado con el escudo bordado y cíngulo dorado.
La Cola Recogida: Es, sin duda, el elemento más distintivo. Nuestra túnica presenta la cola recogida, una forma de vestir tan única y emblemática que ha sido inmortalizada incluso en el monumento al nazareno de nuestra ciudad.
El Rostro: Siguiendo nuestros estatutos y la tradición de la cofradía, los hermanos tienen la opción de realizar la Estación de Penitencia con la cara cubierta o descubierta, manteniendo siempre la seriedad que el acto requiere.
Autenticidad: Mantener estos detalles estéticos antiguos nos otorga una identidad inconfundible, lo que hace que el cortejo de "El Paso" sea reconocido por su sobriedad y respeto a la historia de Baeza.
"Vestir nuestra túnica es abrazar una herencia que desde el siglo XVI nos convoca cada mañana de Viernes Santo."
Recuerda que si necesitas confeccionar una túnica nueva, solicitar una en préstamo u ofrecer la tuya a otro hermano, puedes hacerlo a través de nuestro formulario: